lunes, 6 de mayo de 2019

Las diferencias entre la Enfermedad de Parkinson y el Alzheimer


Las enfermedades de Parkinson y de Alzheimer, respectivamente, constituyen las causas de dos tipos frecuentes de y trastornos neurológicos relacionados con las demencias.
Sin embargo, hay muchos aspectos que permiten distinguir entre una y otra enfermedad; en este artículo conoceremos las diferencias más importantes entre la enfermedad de Parkinson y el Alzheimer.

Diferencias entre enfermedad y demencia

Debemos ser conscientes de las diferencias entre enfermedad y demencia, ya que la enfermedad no siempre deriva en demencia (alteraciones cognitivas), aunque generalmente lo haga.
Así, el término demencia hace referencia a un conjunto de síntomas que aparecen como consecuencia de un daño o enfermedad neurológica.
La enfermedad de Parkinson, por su parte, no siempre desemboca en demencia (sí lo hace en un 20-60% de los casos); en cambio, la enfermedad Alzheimer sí suele conllevar siempre una demencia (y de forma temprana).

Diferencias entre la enfermedad de Parkinson y el Alzheimer

En cuanto al diagnóstico diferencial entre las enfermedades de Parkinson y Alzheimer, encontramos varias diferencias en cuanto a su presentación. Las veremos en diferentes bloques:

1. Demencia

En el Alzheimer, la demencia aparece de forma temprana, y están especialmente afectadas la atención y la memoria. En cambio, en el Parkinson, si aparece demencia lo hace de forma más tardía.
Por otro lado, la demencia por Alzheimer es cortical (afectación de la corteza cerebral), y la demencia por Parkinson es subcortical (afectación de las zonas subcorticales).
A grandes rasgos, las demencias corticales implican alteraciones cognitivas, y las demencias subcorticales, alteraciones motoras.

2. Otros síntomas

En la enfermedad de Alzheimer aparece delirium de forma ocasional, y en el Parkinson esto ocurre en menos ocasiones.
Tanto en Alzheimer como en Parkinson pueden aparecer alucinaciones visuales de forma ocasional. Por otro lado, en el Alzheimer aparecen delirios de forma típica, y en el Parkinson aparecen solo de forma ocasional.

3. Síntomas motores

El parkinsonismo (síndrome clínico que se caracteriza por temblor, bradicinesia, rigidez, e inestabilidad postural) es la primera manifestación del Parkinson; en cambio, este síntoma es raro que aparezca en el Alzheimer.
De igual manera, la rigidez y la bradicinesia aparecen de forma típica en el Parkinson, y de forma ocasional en el Alzheimer.
El temblor es típico en el Parkinson y raro en el Alzheimer.

4. Síntomas cognitivos

En el Parkinson aparecen fallos en la recuperación, y en el Alzheimer fallos en la codificación (memoria).

5. Signos patológicos

Las placas seniles en el cerebro aparecen de forma típica en el Alzheimer, aunque de forma rara en el Parkinson. De igual forma, los ovillos neurofibrilares también aparecen típicamente en el Alzheimer, pero raramente en el Parkinson.
Los cuerpos de Lewy corticales aparecen raramente en Alzheimer y más a menudo en Parkinson (de forma ocasional). Los subcorticales, en cambio, son típicos en Parkinson y raros en Alzheimer.
Por otro lado, el déficit en acetilcolina es típico en Alzheimer y ocasional en Parkinson. Finalmente, la reducción de dopamina aparece únicamente en el Parkinson.

6. Edad de aparición y prevalencia

Finalmente, siguiendo con las diferencias entre la enfermedad de Parkinson y el Alzheimer, sabemos que el Parkinson aparece antes que el Alzheimer (a los 50-60 años), mientras que el Alzheimer suele aparecer un poco más tarde, a partir de los 65 años.
Por otro lado, en cuanto a demencias, la prevalencia de la demencia por Alzheimer es mayor (es la primera causa de demencia), y esta es del 5.5% en España y del 6.4% en Europa.

Síntomas en el Alzheimer y en el Parkinson

Ahora que ya hemos visto las diferencias entre la enfermedad de Parkinson y el Alzheimer, vamos a conocer más en detalle cuáles son los síntomas de cada una de estas enfermedades:

1. Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta como deterioro cognitivo (demencia), trastornos conductuales y trastornos emocionales. Cuando deriva en demencia y según el DSM-5, se le llama Trastorno neurocognitivo mayor o leve debido a enfermedad de Alzheimer.
Los síntomas del Alzheimer van cambiando a medida que se avanza en la enfermedad. Podemos diferenciar tres tipos de síntomas según las tres fases del Alzheimer:
1.1. Primera fase
Aparecen los primeros deterioro y dura entre 2 y 4 años. Se manifiesta una amnesia anterógrada (incapacidad para crear nuevos recuerdos), cambios en el estado de ánimo y la personalidad, así como un lenguaje empobrecido (anomias, circunloquios y parafasias).
1.2. Segunda fase
En esta fase continúa el deterioro (dura entre 3 y 5 años). Aparece el síndrome afaso-apraxo-agnósico, amnesia retrógrada y un deterioro en la capacidad de juicio, así como alteraciones en el pensamiento abstracto. Las actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD) como por ejemplo ir a comprar o llamar al fontanero, ya están afectadas.
El paciente ya es incapaz de vivir sin supervisión, y presenta una desorientación espacio-temporal.
1.3. Tercera fase
En esta última fase el deterioro ya es muy intenso, y la duración es variable. Es la fase avanzada de la enfermedad. Aquí aparece una desorientación autopsíquica y del resto de personas, así como mutismo e imposibilidad de realizar las actividades básicas de la vida diaria (ABVD) como comer o asearse.
Aparecen también alteraciones de la marcha (se da la “marcha a pequeños pasos”). Por otro lado, se puede manifestar el Síndrome de Kluver Bucy; se trata de un síndrome en el que aparece falta de temor ante estímulos que deberían generarlo, ausencia de valoración del riesgo, mansedumbre y obediencia junto a la hipersexualidad indiscriminada e hiperfagia, entre otros.
Finalmente, en esta fase el paciente termina encamado, característicamente con la adopción de una postura fetal.

2. Parkinson

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa crónica, caracterizada por diferentes trastornos motores como bradicinesia, rigidez, temblor y pérdida del control postural.
Entre un 20 y un 60% de los pacientes con la enfermedad de Parkinson, desarrollan la demencia de Parkinson (alteraciones cognitivas). Esta demencia el DSM-5 la llama Trastorno neurocognitivo mayor o leve debido a enfermedad de Parkinson.
Una vez aparece la demencia, los síntomas consisten en: fallos en los procesos de recuperación de la memoria, disminución de la motivación (apatía, astenia y abulia), bradipsiquia (enlentecimiento del proceso de pensamiento) y empobrecimiento del lenguaje. También aparece bradicinesia (lentitud de movimientos), aunque no aparece el síndrome afaso-apraxo-agnósico como en la demencia por Alzheimer.
Aparecen también alteraciones visoespaciales y visoconstructivas, y finalmente, el Parkinson está fuertemente relacionado con la depresión.
Por otro lado, es frecuente en la demencia por Parkinson la presencia del síndrome disejecutivo (alteración del lóbulo prefrontal).

Los efectos del Tabaco en el Cerebro


Encender y fumarse un cigarrillo son acciones que millones de personas llevan a cabo de manera habitual cada día, aún sabiendo que el hecho de fumar y el consumo de tabaco tienen una gran cantidad de efectos nocivos y perjudiciales para nuestra supervivencia.
A día de hoy la mayoría conoce la relación entre el tabaco y el cáncer de pulmón, los problemas respiratorios, el envejecimiento de nuestros tejidos o el acortamiento de la esperanza de vida. Sin embargo, existen otros órganos y afectaciones que no suelen ser tan tenidos en cuenta por la población y que pese a ello resultan fundamentales: por ejemplo, los efectos del tabaco en el cerebro.
A lo largo de este artículo vamos a hacer un breve repaso de lo que implica el tabaquismo, cómo afecta al cerebro el tabaco y los efectos y riesgos que el consumo de tabaco puede tener en el órgano rey.
Efectos del tabaco sobre el cerebro
Más allá de cómo actúa, también resulta relevante conocer algunos de sus efectos. A corto plazo y con los primeros consumos, es habitual que el consumo inicial de pequeñas dosis puede aliviar sintomatologías depresivas y aumentar el estado del ánimo.
La activación del locus coeruleus también facilita la activación y puede parecer que se produzcan aumentos en los niveles de vigilia, capacidad de concentración y la sensación de saber afrontar las situaciones. Ahora bien, también puede generar palpitaciones mareos y problemas respiratorios.
Sin embargo, según el consumo se va haciendo más frecuente se van viendo cada vez peores consecuencias. En primer lugar la progresiva tolerancia a la nicotina tiene como resultado que acabe por aparecer una dependencia a la sustancia, inicialmente física y posteriormente también psíquica.
La falta de tabaco generará abstinencia, por lo general en forma de malestar y ansiedad. También se observan aumentos del apetito, apatía, cefaleas y problemas del sueño. En abstinencia pueden aparecer también problemas de concentración. También altera la capacidad de percepción olfativa y gustativa, perjudicando estos sentidos.
El efecto de la nicotina en la neocorteza se ha observado, especialmente a largo plazo, como problemática y negativa. Diversos estudios sugieren que el consumo de tabaco debilita y genera deterioro en las células nerviosas de esta parte del cerebro, y que provoca una reducción de su grosor debido a la mayor mortalidad de las fibras nerviosas. Este factor puede vincularse a una mayor probabilidad de deterioro cognitivo e incluso demencia. Se ha visto también que se reduce la formación de nuevas neuronas.
En caso de embarazo, se ha observado que fumar puede generar prematuridad y bajo peso, además de retrasos en el crecimiento y el desarrollo cognitivo del menor.
También afectan en gran medida las capacidades vasoconstrictoras de la nicotina, algo que puede facilitar la aparición de ictus. Ahora bien, la nicotina (que no el fumar) parece tener efectos positivos en la prevención del Parkinson, si bien se trata de algo aún en estudio.
Si tenemos en cuenta además el posible efecto de la presencia de monóxido de carbono (habitual en la combustión del tabaco), también dificulta la oxigenación del cerebro y pueden provocar desmielinización del sistema nervioso (pérdida de mielina, que se traduce en pérdida de velocidad en la transmisión de información entre neuronas)
Asimismo, aunque en los momentos iniciales generaba estimulación, a la larga puede generar problemáticas como depresión. A un nivel menos biológico y más psicológico, si se hacen esfuerzos infructuosos por dejarlo pueden darse también sensación de indefensión o ineficacia, o bien incluso puede llegar a recurrirse a otras sustancias más dañinas.

viernes, 22 de marzo de 2019

6 Curiosidades sobre el Cerebro Humano

Es de sobra conocido que el cerebro es el principal órgano del sistema nervioso humano, ya que controla la mayoría de las actividades de nuestro cuerpo y es capaz de procesar una gran cantidad de información. Además, es la sede de nuestras emociones y capacidades cognitivas, incluyendo el pensamiento a largo y corto plazo, la memoria y toma de decisiones.

Algunas curiosidades sobre el cerebro
Tamaño
El tamaño del cerebro varía mucho y lo hace dependiendo en gran medida de la edad, el sexo y la masa corporal en general. Sin embargo, los estudios han sugerido que el cerebro del varón adulto pesa, en promedio, alrededor de 1.336 gramos, mientras que el cerebro de la mujer adulta pesa alrededor de 1.198 gramos.
En términos de dimensiones, el cerebro humano no es el más grande. De todos los mamíferos, el cachalote es conocido por tener el cerebro más grande. Teniendo en cuenta que este mamífero marino pesa entre 35 y 45 toneladas, la comparación parece algo desproporcionado.
No obstante, de todos los animales en la Tierra, los cerebros humanos son los que tienen el mayor número de neuronas: células especializadas que almacenan y transmiten información mediante señales eléctricas y químicas.
Función
El cerebro humano, junto con la médula espinal, constituye el sistema nervioso central. En el cerebro podemos diferenciar tres partes principales:
·         El tronco encefálico, que conecta el resto del cerebro con la médula espinal.
·         El cerebelo, que se encuentra en la parte posterior del cerebro y que está profundamente involucrado en la regulación del movimiento, el aprendizaje motor y el mantenimiento del equilibrio.
·         El cerebro, que es la parte más grande y llena la mayor parte del cráneo. Alberga la corteza cerebral (que tiene un hemisferio izquierdo y un hemisferio derecho separados por una ranura larga) y otras estructuras más pequeñas, responsables del pensamiento consciente, la toma de decisiones, la memoria y los procesos de aprendizaje, la comunicación y la percepción de estímulos externos e internos.
Consumo de energía
A pesar de que el cerebro humano no es un órgano muy grande, demanda mucha energía. Resulta curioso que, aunque el cerebro humano solo representa el 2 por ciento de nuestro peso, requiero el 25 por ciento de toda la energía que el cuerpo necesita para funcionar.
Pero, ¿por qué el cerebro humano requiere tanto combustible para funcionar? Algunos científicos han planteado la hipótesis de que, mientras que la mayor parte de esta energía se gasta en mantener el pensamiento y los procesos corporales, parte de ella probablemente se invierta en el mantenimiento de la salud de las células cerebrales.
Pero, según otros investigadores, el cerebro, aparentemente de forma inexplicable, consume mucha energía durante lo que se conoce como el “estado de reposo”, cuando no está involucrado en ninguna actividad específica y específica.
Explica James Kozloski que las redes con correlación de inactividad aparecen incluso bajo anestesia, y estas áreas tienen tasas metabólicas muy altas, aumentando el presupuesto energético del cerebro aunque en apariencia este no haga nada.
Sin embargo, la hipótesis de Kozloski es que no se gasta una gran cantidad de energía sin ninguna razón, sino que se destina a armar un “mapa” en el que se acumula la información y las experiencias. Mapa al que recurrimos, por ejemplo, cuando tomamos decisiones.

Parte de cerebro “usada”

Desde hace un tiempo circula un mito que dice que los humanos solo usamos el 10 por ciento de nuestra capacidad cerebral. Este mismo mito sugiere que, si fuéramos capaces de utilizar el 90% restante, podríamos “desbloquear” habilidades increíbles.
En realidad, usamos la mayoría de nuestro cerebro casi todo el tiempo. Los escáneres cerebrales han demostrado que usamos casi todo nuestro cerebro todo el tiempo, incluso cuando estamos dormidos, aunque los patrones de actividad y la intensidad de esa actividad puedan diferir dependiendo de lo que hagamos o de la fase del sueño en la que nos encontremos.

El neurólogo Krish Sathian explica que, incluso cuando estás ocupado en una tarea y algunas neuronas se dedican a esa tarea, el resto del cerebro está ocupado haciendo otras cosas. De esta manera, la solución a un problema puede surgir después de dejar de pensar en ello o después de una noche de sueño, y eso se debe a que su cerebro no deja de trabajar en esa cuestión aunque tú no estés centrado en ella.
Hemisferio predominante
Se habla mucho sobre la predominancia de un hemisferio sobre el otro y sus implicaciones en la personalidad. De hecho, esta es una de las curiosidades sobre el cerebro más conocidas. Se supone que las personas de cerebro izquierdo son más inclinadas matemáticamente y analíticas, mientras que las personas de cerebro derecho son más creativas.
Pero esto no es así. Si bien es cierto que cada uno de nuestros hemisferios tiene funciones ligeramente diferentes, las personas en realidad no tienen un lado del cerebro “dominante” que rige su personalidad y habilidades.
En cambio, la investigación ha revelado que las personas usan los dos hemisferios cerebrales prácticamente en la misma medida. Sin embargo, lo que es cierto es que el hemisferio izquierdo del cerebro está más preocupado por el uso del lenguaje, mientras que el hemisferio derecho se aplica más a las complejidades de la comunicación no verbal.
Cambios con la edad
A medida que envejecemos, las partes de nuestro cerebro comienzan a reducirse de forma natural, perdiendo neuronas. El lóbulo frontal y el hipocampo, dos regiones cerebrales clave en la regulación de los procesos cognitivos, que incluyen la memoria y la recuperación, comienzan a reducirse cuando alcanzamos los 60 o 70 años.
Sin embargo, nuevas investigaciones sugieren que los cerebros adultos también pueden generar nuevas células. Esto aumentaría las posibilidades de nuestra plasticidad cerebral, además de nuestra capacidad de adaptación.
El proceso en el que se crean nuevas células nerviosas en el cerebro adulto se llama neurogénesis. Las estimaciones sugieren que un humano adulto promedio produce 700 nuevas neuronas al día solo en el hipocampo.

¿Eres Creativo? Pregúntale a un niño

Los niños gozan de una creatividad inusual de la que no disfrutan los adultos. También se suele decir que dicen siempre la verdad. ¿A qué se debe este fenómeno?

¿Recuerdas la película Big, protagonizada por Tom Hanks? Es una comedia de finales de los 80, en la que un niño de doce años, Josh Baskin, pide a una máquina de feria el deseo de ser mayor y, a la mañana siguiente, se despierta convertido en un adulto, con los problemas y responsabilidades que conlleva serlo sin experiencia. Uno de los hitos de la película es aquel en el que Josh encuentra trabajo en una juguetería y, gracias a su condición de niño, aporta a la empresa una visión espontánea, sincera, y profundamente original, llegando a convertirse en un importante directivo para la compañía.
La creatividad y la sinceridad son dos características que se suelen asociar típicamente a la infancia. Pero, ¿de dónde viene esta afirmación? ¿Son los niños más creativos que los adultos? ¿Es cierto que los niños dicen siempre la verdad?
El cerebro humano se mantiene en desarrollo permanente, y algunos estudios indican que no termina de desarrollarse hasta pasados los 35 años. Los primeros 10 años de vida son fundamentales para el desarrollo cognitivo, y aunque en la infancia temprana los niños están en su periodo más activo de absorción de conocimientos, sus cerebros están en pleno desarrollo y aún no son capaces de emplear operaciones tan complejas como la mentira.

Podemos decir que los niños no suelen empiezan a mentir (al menos, conscientemente) hasta que su cerebro está lo bastante avanzado cognitivamente hablando para ello; por el contrario, dirán genuinamente lo que piensen o sientan, aunque esto no tenga por qué ser necesariamente la verdad, sino que podría estar contaminando con altas dosis de fantasía. Además, como consecuencia inevitable de lo anterior, son más creativos que los adultos, al carecer de sesgos.
Creatividad e innovación; palabras de moda
La palabra creatividad se extiende cada vez con mayor importancia sobre materias de economía, política y educación. Desde cualquier ámbito del mundo laboral se requieren perfiles que cuenten con esta capacidad, tan difícil de medir por otra parte. Muchas de las herramientas y técnicas empleadas en el fomento y estímulo de la creatividad han ido y venido, por autopistas paralelas, desde el ámbito empresarial al educativo, y viceversa. El Brainstorming (Osborn, 1953) o el Pensamiento Lateral (De Bono, 1986) son algunos ejemplos.
Componentes facilitadores del desarrollo de la creatividad como son el pensamiento divergente y crítico, el insight (perspicacia, intuición…), la capacidad para afrontar riesgos, la apertura o la flexibilidad, entre otros, son componentes espontáneos en un niño hasta pasados los diez años.
¿Qué podemos aprender de los niños?
Sin duda, los niños tienen mucho que enseñar a los adultos. Siendo muy conscientes de este hecho, y conociendo muy bien cómo funciona la mente de un niño, KidEAS (creado por Mr. Willbe), se propone aprender de los más pequeños para dar con ideas originales y creativas que ayuden a distintas empresas a alcanzar sus objetivos.
Su propuesta consiste en un intercambio muy sencillo: a través de talleres creativos, los niños se empapan del funcionamiento de organización, y así ésta tendrá la oportunidad de aprender de estas pequeñas mentes.
Los talleres entre empresas y grupos de Primaria facilitados por KidEAS harán que estos niños adquieran conocimientos y experiencias que les servirán, no solo para su futuro académico, sino también para su desarrollo personal.
En definitiva, una idea original, y un win-win para pequeños y mayores.
Bill Watterson, autor de la tira cómica Calvin y Hobbes, dijo: “Dejar tu mente jugar es la mejor manera de resolver problemas”. Imagínate dejar jugar a las mentes de toda una clase…

sábado, 9 de marzo de 2019

Presentación del Blog

¡Bienvenid@!
¿Te has preguntado cómo es que recuerdas hechos de tu niñez o como funciona el cerebro para identificar las distintas sensaciones? Si quieres responder esta y mas dudas, estas en el lugar correcto.
En este blog podrás encontrar información sobre el cerebro humano, datos importantes y algunos datos curiosos que te sorprenderán.
El blog estará muy activo, así que te recomiendo estar muy atent@. ¡No querrás perderte nada!